La representación del PAN ante el IFE, decidió impugnar formalmente, ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, el reciente nombramiento del nuevo titular de la Unidad de Fiscalización de ese instituto por no cubrir los requerimientos legales.
Según el PAN, Alfredo Cristalinas Kaulitz, no tiene experiencia en materia de fiscalización de partidos, ni ha ocupado ningún cargo de nivel de dirección en los últimos 5 años, que son los requisitos fundamentales establecidos en el Cofipe.
Esto abre un nuevo frente de conflicto, luego de que empiezan a surgir las primeras denuncias sobre aspirantes a diputados que podrían ser postulados pese a que tienen procesos por presuntos nexos con el crimen organizado.
El PAN advirtió que la ley establece acreditar experiencia en materia de fiscalización y haber tenido un rango o nivel de dirección en los últimos 5 años, lo cual no ha podido acreditar en su currícula.
“A nuestro juicio, el nivel de dirección implica tener a su cargo una estructura, tener capacidad de decisión y esto, en los cargos que ha desempeñado, no se acredita” en su currícula oficial, advirtió el representante del PAN, Roberto Gil.
En el Sistema de Administración Tributaria (SAT) tenía más de 60 mandos jerárquicamente por encima de él, por lo cual no acredita el requisito de experiencia a nivel de dirección.
La Unidad de Fiscalización del IFE es un área muy importante, maneja una estructura muy amplia, tiene capacidad de acceso a información muy sensible y por tanto, debe ser dirigida por una persona que acredite experiencia de mando, advirtió el PAN.
En derecho administrativo, dijo, se debe acreditar “don de mando”, capacidad de dirección, liderazgo en el manejo de estructuras, atributos propios de un nivel gerencial, señaló.
El recurso fue interpuesto por el PAN hace dos semanas y por tanto, el Tribunal Electoral está en vías de resolverlo.
“No tenemos ninguna objeción personal con él, pero creemos que la Unidad de Fiscalización es un área muy sensible en cuanto a las responsabilidades que tiene encomendadas y por ende, debe asumirse a su vez con total responsabilidad.
No es suficiente con que acredite experiencia en materia de fiscalización en términos genéricos; nosotros creemos que la experiencia que exige la ley electoral es en materia de partidos políticos.
La fiscalización electoral, dijo, tiene particularidades que la distinguen de otros sistemas de control o de arbitraje.
Roberto Gil añadió que la propuesta la conocieron “en la mesa del Consejo (General)” y revisando el perfil “nos dimos cuenta que su experiencia está muy por debajo de lo que a nuestro juicio es la responsabilidad del cargo”.
Se trata, insistió, de una unidad técnica con autonomía de gestión, equiparable a la Contraloría General del IFE y los requisitos que se demandan por ley a su titular son estos, sentenció.
Estamos en un momento muy delicado, dijo, pues ha iniciado ya la fiscalización de las precampañas y vendrá después la de campañas “y una persona que tiene experiencia distinta a la que se fija en el cargo tendrá una curva de aprendizaje”.
El blindaje electoral exige conocimiento de la materia, no cualquier sistema de contraloría o de auditoría, sino específicamente de fiscalización electoral, qué tipo de obligaciones y derechos tienen los partidos y candidatos.
Debe también tener claro a que tipo de información financiera puede acceder, a través de qué instrumentos los partidos, precandidatos y candidatos reportan el flujo financiero; en fin, toda la arquitectura en materia de fiscalización electoral.

